Hombre, mujer o humano.

No puede ser.

En serio me molesta mucho el tema de la (des)igualdad.

Cada vez que me encuentro con que no se respeta a un género me encabrona. No debería de ser así.

¿Por qué debería de haber un sexo más fuerte que el otro si los dos nos chingamos de igual manera para sobrevivir?

¿Se imaginan un mundo de puros hombres, hombres?

La pura idea de pensarlo asusta un poquito, la verdad. No va a haber un balance.

Habrían menos berrinches. Menos faldas. No habrían niños ni bebés. Ni abrazos de mamá. Ni mujeres que admirar.

¿Eso les gustaría a los hombres que maltratan a las mujeres, que las matan? ¿Necesitamos lastimar a los demás para nosotros sentirnos bien? Estamos jodidos.

Es como cuando vienes en el coche y alguien se te quiere meter, no lo dejas, no lo dejas, hasta que por fin se mete -sí, frenaste. Porque un choque en ese momento no hubiera sido agradable- y te hierve el pecho, te ardiste muy cabrón. Y entonces quieres cobrar venganza y a la siguiente oportunidad que tienes te le metes, haciéndole ver que tú eres más chingón.

Es este sentimiento de falsa grandeza, de altanería y prepotencia que los seres humanos no hemos podido dejar atrás.

El famoso machismo, aunque más bien yo le llamaría inseguridad, miedo, pánico de que te roben protagonismo -¡¿Cómo lo vas a permitir?!- y el feminismo; que nace como mecanismo de defensa ante esta agresividad alimentada de terror.

Es un estira y afloje constante de emociones, de sentimientos, de vivencias, de pérdidas por el que pasamos TODOS y la discriminación no debería de ser una preocupación extra para nadie. Ninguna comunidad, ningún género, ninguna persona.

Fíjense; absolutamente todos, en estado embrionario somos mujeres y alrededor de 60 días después de la concepción, la testosterona empieza a influir en los que traen el cromosoma Y, o sea en los hombres. Todo lo demás a partir de este momento empieza a cambiar, menos los pezones, esos ya crecieron.

Qué difícil para algunos hombres enterarse de esto, supongo. Estuvieron a un cromosoma de ser sometidos a este castigo que ellos imponen a quien no es como ellos.

Tenemos que convivir ¡POR THE LOVE OF D-OS! ¡TODOS SOMOS PARTE DEL ACCIDENTE! Del que sea que cada quien crea: o del Big Bang o del de que nacimos de una costilla. Cualquiera que sea el caso, les tengo una noticia: venimos del mismo lado.

Así como el hombre tiene el “papel”, digamos, de cuidar, de ser el fuerte, el que abre las botellas de agua cuando no podemos, bueno pues, las mujeres somos las sensibles, las chillonas, las que prevemos que nuestro wey no se quede sin desodorante.

Nos complementamos, pues.

No debería importar si la mujer usa falda o shorts o enseña tantita piel, hay sol, hay clima, hay condiciones en las que deberíamos de poder usar o no lo que queramos.

Ustedes pregúntenle a un ginecólogo. No debemos de usar pantalón todo el tiempo, `allá abajo´ tiene que respirar.

Y tampoco debería importar lo que quiera SER el hombre.

SEAMOS TODOS.

Convivamos, de bonita manera, bien.

Sepamos que esto es compartido. Prestémonos las banquetas, cedamos el paso, pongamos en vibrar nuestros teléfonos cuando se requiera…

SEAMOS FELICES.

Por favor y gracias.

Leye.

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